¿ Y Dios?…
Yo conocí a una persona que hablaba con Dios.
No lo hacía muy seguido,
pero de vez en cuando se miraban a los ojos y ajustaban cuentas.
Cuando esto sucedía,
esa persona era sincera consigo misma,
no había mentiras de por medio,
Y así Dios la escuchaba,
oía cada cosa que le pasaba,
repasaban juntos cada detalle
hasta que sabían, los dos, que estaban en paz.
Y así, esa persona volvía nacer,
después de ese encuentro comenzaban de nuevo,
y las cuentas estaban en cero.
Así vivía, así creía… y así crecía.
Por eso, de vez en vez, hablaba con Dios.
No sé si de verdad Dios le contestaba,
o solo bastaba con que fuera sincera para que todo cambiara,
no lo sé, y creo que no importa porque Dios escuchaba y todo cambiaba.
Así fue como creo que poco a poco se formó su conciencia.
De esa persona no se más…
de Dios tampoco.

por si te apetece conocer a otra persona de esas que hablan con dios. o por si te apetece saber de él.
saludos
pues claro que me interesa..siempre me interesa conocer a otros que ven las cosas con sinceridad
Es una pena que de aquel “somos tres” solo quedemos dos Èl y yo….dònde quedò el jóven que conmovido frente al altar sentía la mano de Dios en su corazón??, dónde el fuego que quema el alma y fortalece los compromisos?? la vida da vueltas no cabe duda….algunos hasta dejan de creer….